esperando...
Hoy no he querido levantarme y he llegado con una hora de retraso. Como siempre no me han dicho nada, es más hasta han querido consolarme por la cara impresentable de tristeza que traía. Y no lo he permitido.
En un vago intento por sentirme mejor, he salido a la calle. Mala idea considerando que hacia un sol de los mil demonios y yo estaba vestida de negro, y no porque estuviera de luto ante la reciente pérdida de la rata que asesinaron en la oficina, sino porque así me sentía más bonita y más delgada.
Ni los halagos de conocidos y extraños, fueron suficientes para subirme la autoestima y he continuado con la cara larga oculta bajo los lentes de sol, que por su gran tamaño, han logrado cubrir mi tan desangelada expresión.
Y así he querido que se acabe el día, que se pase rápido, y que venga el fin de semana y que también se pase rápido. Porque si es como dicen y el tiempo lo cura todo, pues que venga el tiempo! (Pero que venga y se vaya rápido).
Sólo así evitaré verme esperando una llamada que quizá nunca llegue, o peor aún, viéndome coger el teléfono para marcar un numero -que gracias a dios aun no me sé de memoria- y escuchar entonces las timbradas que nunca acaban, mientras que mis ansias por oír su voz sí se acaban, cuando la voz mecánica de una operadora me advierte que hoy tampoco tuve suerte.
Tal vez mañana.




merce-hola dijo
el tiempo pasa rapido aun que aveces no lo parezca.
Besitos :-)
13 Marzo 2010 | 01:09 AM