Presionada por la tension es que me volco al teclado para desahogarme de la angustia de no saber como llegar a lo que tanto anhelo, como conseguir lograr la meta, como poder encontrar el camino. Abrumada por las estrategias que bailan en mi mente y confundida por las trabas pendientes, me refugio una y otra vez en la zona mas peligrosa de la casa: LA COCINA, donde deliciosos manjares me regalan una sonrisa y varios kilos nuevos. Pensando y pensando no me detengo un instante siquiera para darme cuenta que no me he quitado el pijama en dos dias, que las cortinas no se han movido en bastante tiempo, que el gato blanco cada dia es mas plomo y mas feliz. Pensando y pensando se hace de noche, las tazas de cafe luchadoras contra el frio se amontonan en frente del computador. No hay solucion aun, solo las estrategias que bailando en mi mente me ponen cada vez mas tensa y hambrienta, y antes de pensar en seguir engordando he decidido dejar de pensar y hacer algo.