por Lupe MAestre

En la vida de pareja, de familia y en general en toda relación no basta con que exista amor entre las personas, sino que se cumplan algunas características para que sea realmente un amor sano, saludable y reparador.
Todos sabemos de la gran cantidad de relaciones de amor que se caracterizan por la destrucción, la posesividad, la lucha de poderes y el maltrato entre ellos. Hay personas que sienten que los demás las consumen, no saben decir «no», tienen miedo al abandono, temen a la soledad. Por eso reitero que “amar no basta”, se necesita algo más.
Para amar realmente a una persona es fundamental amarse a sí mismo y luchar por descubrir y mantener la individualidad no el “individualismo” ni el egoísmo sino la posibilidad de crecer en libertad, solo así se puede compartir ese sentimiento. No olvidemos que podemos dar solo aquello que tenemos.
El amor auténtico por nosotros mismos nos impulsa a amar más y mejor a todos los que viven con nosotros y a tener una actitud coherente frente a cada ser humano que tenemos delante. No se puede amar sanamente a una persona y destruir a otra.
El amor saludable y bien constituido debe ser democrático, horizontal fuera y dentro de la cama, recíproco, solidario, autónomo y digno (acorde con los derechos de un ser humano, así la relación se desarrolle en privado y dentro de la intimidad de un hogar).
Este amor necesita tres cosas básicas:

Amistad, en el más puro sentido de esta palabra. Es la posibilidad de estar al lado de quien amas para disfrutar su existencia aunque no sea perfecto y acompañarlo en su camino hacia él mismo y el mundo.

Sexualidad
como una profunda expresión de intimidad, deseo, espiritualidad. Esa sexualidad que no implica únicamente una descarga sino un encuentro, en momento único de unión y calma, sumado a la alegría y placer de estar con el ser amado.

Compromiso
como la decisión de construir una vida al lado de esa persona, nutriendo la relación y nutriéndose uno mismo para poder “dar y aportar” a la unión.
Para lograrlo uno tiene que haber desarrollado algunos aspectos de sí mismo:
1.Ser conciente que hay otro ser humano que existe, que siente y que tiene derecho a ser él mismo.

2.Renunciar a todo intento de coactar la libertad de la persona que amamos.

3.Buscar el bienestar y crecimiento de la persona que amamos.

4.Ser conciente de que nadie es de nuestra propiedad

5.Desarrollar un proyecto de vida juntos donde exista el espacio para el crecimiento personal

6.Olvidarse de esperar que la persona que amamos se convierta en lo que nosotros queremos que sea.

7.No idealizar a la pareja ni a nosotros mismos.

8.No permitir la violencia dentro de nuestras relaciones.

9.Poner límites que protejan al amor y la intimidad de la pareja